Preservación de cadera: conservar su propia articulación
Cuando una persona joven tiene dolor de cadera, la pregunta correcta no es "¿cuándo me cambian la cadera?" sino "¿qué podemos hacer para conservarla?". La cirugía de preservación de cadera es la subespecialidad que responde esa pregunta: identificar y corregir a tiempo los problemas mecánicos — pinzamiento, lesiones del labrum, displasia — para aliviar el dolor y darle a su articulación la mejor oportunidad de durar toda la vida.
¿Qué es la preservación de cadera, explicado sin rodeos?
Piense en su cadera como la llanta de un carro. Si el carro está desalineado, la llanta no se desgasta pareja: se come por un borde, mucho antes de tiempo. Con la cadera pasa algo parecido: cuando los huesos tienen una forma que roza (pinzamiento) o la cavidad cubre menos de lo que debería (displasia), el cartílago — la capa lisa que permite que la articulación se deslice sin fricción — se desgasta de forma prematura y desigual.
Frente a eso hay dos caminos:
- Esperar a que el desgaste avance y, cuando la articulación esté acabada, cambiarla por una prótesis — como cambiar la llanta cuando ya está lisa.
- Corregir la alineación a tiempo, mientras la "llanta" todavía tiene labrado: eso es la preservación de cadera. Se corrige la mecánica que está causando el daño — remodelando el hueso que choca, reparando el labrum, reorientando la cavidad cuando cubre poco — para que su propia articulación deje de doler y dure muchos más años.
Preservar no es "esperar a ver qué pasa", ni es ponerse una prótesis: es tratar la causa del problema cuando todavía hay articulación que salvar. Por eso el momento del diagnóstico importa tanto — la ventana para preservar no dura para siempre.
¿Su cadera es candidata a preservación?
Las señales típicas de un problema preservable — sobre todo entre los 15 y los 45 años:
- Dolor en la ingle al flexionar la cadera: sentadillas, sillas bajas, conducir mucho tiempo.
- Dolor con el deporte que reaparece cada vez que intenta volver a entrenar.
- Chasquidos, bloqueos o sensación de que la cadera "se traba" o "se sale".
- Diagnósticos como pinzamiento femoroacetabular, lesión del labrum o displasia.
- Le dijeron "todavía está muy joven para una prótesis" — y el dolor sigue ahí.
Ese último punto es clave: estar joven para una prótesis no significa que no haya nada que hacer. Significa que es el momento de la preservación.
Las herramientas de la preservación
Cómo es el proceso
1 · Valoración especializada
Historia clínica, examen físico completo de la cadera y revisión de sus imágenes. Aquí se define la causa real del dolor.
2 · Estudios dirigidos
Radiografías con proyecciones específicas y, si se necesita, resonancia o artrorresonancia para ver el labrum y el cartílago.
3 · Decisión compartida
Con el diagnóstico claro, revisamos juntos las opciones — conservador, artroscopia, cirugía correctiva — con sus beneficios y riesgos.
4 · Tratamiento y rehabilitación
El tratamiento elegido se acompaña siempre de un plan de fisioterapia guiado: la rehabilitación es la mitad del resultado.
5 · Seguimiento
Controles programados para verificar la evolución y ajustar el plan de retorno a su actividad.
¿Por qué con la Dra. Huerfano?
La preservación de cadera del adolescente y del adulto es el centro de su práctica en el Centro Avanzado de Cadera y Rodilla: fellowship en cirugía reconstructiva en la Fundación Santa Fe, entrenamiento en el Hospital for Special Surgery de Nueva York, investigación publicada sobre cadera joven — incluido un metaanálisis sobre reemplazo de cadera en adolescentes — y la selección al Rothman–Ranawat Traveling Fellowship 2026 de The Hip Society.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "preservación de cadera"?
Es el conjunto de tratamientos —desde la fisioterapia dirigida hasta cirugías como la artroscopia o las osteotomías— cuyo objetivo es corregir el problema mecánico de la cadera y conservar la articulación propia, en lugar de reemplazarla por una prótesis.
¿Quién es candidato a una cirugía de preservación?
En general, adolescentes y adultos jóvenes con dolor de cadera por pinzamiento, lesiones del labrum o displasia, cuyo cartílago aún está en buen estado. La ventana de oportunidad importa: cuando el desgaste ya es avanzado, preservar deja de ser posible y las opciones cambian.
¿Preservar la cadera evita la prótesis para siempre?
No se puede garantizar. Lo que buscan estos procedimientos es corregir la causa mecánica del daño para aliviar el dolor y darle a su articulación la mejor oportunidad de durar más. Algunos pacientes pueden necesitar un reemplazo años después; otros no lo necesitarán nunca.
¿Cómo sé si mi cadera todavía se puede preservar?
Con una valoración especializada: examen físico completo, radiografías bien tomadas y, con frecuencia, resonancia magnética para evaluar el labrum y el cartílago. Con esa información se define si su cadera es candidata a preservación o si conviene otra ruta.
¿Y si ya tengo artrosis?
Depende del grado. En artrosis inicial algunos casos seleccionados aún se benefician de medidas de preservación y manejo conservador. En artrosis avanzada, el reemplazo total de cadera suele ser la opción con mejores resultados para recuperar la calidad de vida.